Un 84% de los españoles afirma que quiere regular el uso terapéutico del cannabis, y un 47%, también apoya la legalización de su consumo recreativo. El negocio es tan lucrativo, que no sólo se han apuntado a él los pequeños delincuentes que dejan de robar para dedicar dos habitaciones de su casa al cultivo de marihuana, sino que empiezan a asentarse en el territorio grupos criminales organizados, una mafia que bien compra, porque aquí el precio es mucho barato y la calidad es buena, bien se alía con la delincuencia local para producir y exportar al resto de Europa.
La legalización de la marihuana cuenta con un importante componente político en Italia, cuyo Parlamento inició en julio de 2016 un debate para un proyecto de ley que legalizara el cultivo y la posesión de cannabis para uso personal que ha quedado, sin embargo, bloqueado desde entonces.
Y si el hachís es en su mayoría exportado a Europa, la otra estrella es el kif (placer, en árabe), la hierba que se extrae también de las plantas del cannabis y es consumida esencialmente por los locales, que lo fuman en pipas. Desde el pasado 1 de enero, esa relación se solidificó con la legalización del consumo recreativo de cannabis, y fieles al American Way, las inversiones financieras no tardaron en llegar.
Por su parte en Estados Unidos el mercado de cannabis legal tuvo un crecimiento estimado de un tercio de su valor en 2017, según Arcview Growp, que se dedica a conectar inversores y emprendedores de la industria cannábica. En 2002 se pusieron algo más de 122.000 y en 2016 se rondaron las 400.000, según datos ofrecidos por el Plan Nacional de Drogas.
La abogada incidió también en aquellos consumidores especiales´´, es decir, los que consumen cannabis en forma de extracciones como hachís aceites, y que por lo tanto necesitan manejar grandes cantidades de cogollos para poder obtener estas sustancias.
Los que son más pro regularización que legalización opinan que el Estado no debería meterse porque así solo se conseguiría encarecer la marihuana y que intervinieran empresas, como tabacaleras, que acabasen desvirtuando el producto añadiéndole más sustancias nocivas.
En esa proposición de ley, los partidos aluden al “cambio de tendencia a nivel mundial” sobre la regulación del cannabis, recordando las iniciativas llevadas a cabo en Uruguay y Canadá, y en EE UU, donde 30 Estados han regulado el empleo medicinal de la marihuana.
Y es que además de ser un producto asociado a procesos curativos y medicinales, el cannabidiol también tiene usos como la producción de aceites, alimentos, papel, textiles, fibra y pomadas tópicas. Aunque hay otras cifras que indican que, en unos años, la industria de la marihuana puede generar 400.000 empleos y unos 40.000 millones.
Aunque el cannabis tiene efecto en los receptores GABA al igual que el flumazenilo quizá la mejoría más importante tras administrarlo sea debido a la intoxicación conjunta con otras sustancias, que en nuestro caso no existía. thc cbd auto su parte, Uruguay ha sido el primer país en legalizar completamente la marihuana pero con ciertas restricciones.