Las semillas de marihuana autoflorecientes descienden de la especie cannabis rudelaris, que provienen de países del Este de Europa, son plantas muy resistentes al frío y de rápida floración pero con la excepción de que tiene un nivel de THC muy bajo y no se pueden clonar. Normalmente la planta se interna en la tierra la misma profundidad que su tamaño fuera de ella. Es por esta razón por la que aconsejo usar contenedores más altos y más estrechos que las típicas macetas que se usan para el resto de plantas. Hay que pensar que si vamos a cultivar muchas plantas, los contenedores van a ocupar mucho espacio. Para cultivo de exterior se pueden usar contenedores más grandes, pero para interior debemos limitar más el tamaño de estos. Teniendo en cuenta además que deberemos ir moviendo y rotando las macetas para que la planta reciba luz por todos sus lados. Y cuantos más mejor, siempre sin que sean demasiados y que puedan producir que el contenedor se pueda romper por abajo.

Es cierto que las macetas de barro son mejores por su capacidad para transpirar, eliminar el exceso de humedad por sus paredes, y por su característico aislamiento frente a altas temperaturas ambientales. Para evitar esto deberemos poner en el fondo de la maceta arlita piedras, que faciliten el drenaje, pero que eviten que se pierda tierra por los agujeros. Y en interior debemos ser nosotros los encargados de proporcionarles la suficiente cantidad de luz para asegurarnos de tener unas cosechas productivas. Existen en el mercado toda una gama de bombillas y reflectantes que podemos comprar para obtener un buen cannabis. Las lámparas de vapor de sodio y las de halogenuros de mercurio son las mejores para desempeñar esta tarea.

Pero ahora podemos encontrar de ambos tipos que den un color banco de distintas tonalidades. Para la potencia de las lámparas que hemos recomendado, la distanciaentre la punta de la marihuana y la bombilla no debe ser inferior al medio metro. En los armarios de cultivo se suele instalar unsistema de comprar semillas de marihuana ventilación y de extracción, y se suelen conectar las lámparas a los tubos que conforman esta estructura para que desalojen el calor que producen las bombillas. Si no se pueden mantener las lámparas las 24 horas del día encendidas, el mínimo de horas no debe bajar nunca de 18 horas de luz como mínimo.

La temperatura ideal para la marihuana es de unos 25º C. Elegiremos una habitación que tenga una temperatura constante durante todo el año, y no sea un cuarto que tengamos que visitar a menudo para hacer otras tareas. En el inicio debemos cuidar especialmente el rango de temperaturas que debe soportar la planta, pues es en este estadio cuando son más débiles. Los límites fuera de los cuales el cannabis detiene su crecimiento son menos de 10ºCy más de 40º C.

Por medio del viento se pueden colar en nuestro cultivo hongos que seguro no serán bienvenidos por nuestras plantas, pudiendo ocasionar enfermedades que pueden llegar a arruinar en el peor de los casos nuestra cosecha. Además, estan desarrollan un mayor tronco y ramas que les permitirá aguantar mejor el peso de los cogollos y las hará más resistentes si se ven frecuentemente movidas y balanceadaspor una conínua brisa.

Un posible problema de discrección si vivimos en una comunidad de vecinos tenemos frecuentes visitas es el olor que desprenden las plantas de marihuana. Estos filtros los podemos utilizar en varios cultivos, antes de tener que comprar nuevos recambios para segurar su correcto funcionamiento. Biuen es cierto que forzando a que http://canna.es/ las plantas reciban un mayor aporte de CO2 podemos aumentar la producción. La humedad también puede resultar un problema, sobre todo en fases tempranas de germinación y crecimiento. Lo primero que debemos saber es que nuestras plantas en interior no deben hacerse tan grandes como serían si las cultivásemos en exterior.

Un exceso de humedad puede hacer que los hongos proliferen en el medio de cultivo, y nos encontremos con el metido mal del vivero que provoca que las raíces se pudran que las semilla no germinen. No encontrarán en nuestro cultivo los depredadores naturales que los mantienen a raya como ocurre en exterior. Cuanto antes separemos los machos de las hembras, mejor, si lo que queremos es obtener la máxima producción en una cosecha sin semilla. Las hojas y las semillas son embaladas en cartuchos grandes y largos, cubiertas con cortezas de árbol.

Los pigmeos, los zulúes y los hotentotes creían que era la medicina indispensable para tratar la epilepsia, los calambres y la gota. En Angola, los tjivokve fuman las hojas en pœblico, mientras que los ngangela, que pertenecen al mismo grupo lo hacen semillas autoflorecientes argentina en secreto. Henry Ford, fundador de la armadora de coches del mismo nombre, construyó su primero modelo de automóvil utilizando cáñamo como principal materia prima y estaba diseñado para operar con combustible también generado a partir de esta planta.

En 1870, el jefe Kalamba-Moukenge, para asegurar su poder sobre las distintas tribus recientemente sometidas para luchar contra el invasor inglés, hizo quemar pœblicamente los diferentes ídolos tradicionales, sustituyéndolos por un ritual œnico basado en el consumo colectivo de riamba (cáñamo). Los seguidores del nuevo culto se llamarán Bena-Riamba (hijos del cáñamo”) es como una especie de gran secta un culto en el que su ideología es de corte comunista agrícola. En 1916 el Departamento de Agricultura de EUA predijo que para 1940 todos los libros serían impresos en cáñamo lo cual implicaría que no se tendrían que talar más árboles.

Más allá de lo ridículo que resulta, si se mira objetivamente, el que los sistemas gubernamentales se hayan auto-asignado el poder de prohibir nuestra interacción con una planta, lo cierto es que si nos remitimos a los efectos de la cannabis en la salud física y social, la interrogante se vuelve aún más notable. Algunas de las pinturas y barnices de mayor calidad eran elaboradas a partir de la semilla de la cannabis hasta 1930. s es un banco de semillas con genéticas americanas que promete mucho.

Sin duda existe un eslabón perdido que no aparece en la historia oficial y que tiene que ver con la presión de las corporaciones (esas abstractas y todopoderosas entidades que hoy controlan buena parte del planeta y que ya a principios del siglo XX comenzaban a consolidarse como una fuerza aún más influyente que el propio gobierno). A partir de ella se pueden generar desde combustibles y aceites comestibles, hasta ropa y todo tipo de telas, pasando por cuerdas y, por supuesto, papel. Por otro lado, la otra industria que se sentía gravemente amenazada por la presencia del cáñamo era la papelera.

Al parecer, en un principio fueron principalmente dos corporaciones las que se volcaron por completo para promover la prohibición de esta planta: DuPont y la Hearst Company (propiedad de William Randolph Hearst en quien se inspiró el film de Citizen Kane). El banquero Andrew Mellon, quien se convirtió en el tesorero del gobierno del presidente Hoover, era uno de los principales inversionistas de DuPont, actualmente una de las mayores corporaciones del mundo y que en la época de 1920 a 1940 estaba consolidándose en el negocio de los petroquímicos y de los polímeros.

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